
La Regeneración
Otras opiniones sobre La Regeneración
MartÃn Lutero escribió en su breve catecismo que el bautismo "obra el perdón de los pecados, libera de la muerte y del demonio, y trae vida eterna a todos los creyentes." Su reconocimiento de que la Biblia enseña la regeneración bautismal ha sido mantenido por los Luteranos y algunas otras denominaciones protestantes. También destacados individuos, incluÃdos los teólogos Bautistas George R. Beasley-Murray y Dale Moody, reconocieron que la Biblia enseña la regeneración bautismal.
Muchos protestantes han abandonado esta enseñanza bÃblica, substituyéndola por teorÃas sobre la regeneración hechas por los hombres. Hay dos posiciones principales sostenidas por quienes niegan la enseñanza de la Escritura de que uno es nacido de nuevo a través del bautismo: La posición "Evangelista", común entre los Bautistas, y la posición "Reformada", común entre los presbiterianos. Los evangelistas dicen que uno es nacido de nuevo en el mismo momento en que comienza a tener fe en Cristo. De acuerdo a esta teorÃa, la fe en Cristo produce la regeneración. La posición reformada es todo lo contrario: la Regeneración produce la fe en Cristo. Protestantes reformados (por ejemplo Calvinistas, algunos de los cuales se llaman "evangélicos") suponen que Dios "secretamente" regenera a las personas, aunque ellas no se enteren de esto, y causa en ellos la fe en Cristo.
Los evangélicos argumentan que si una persona ha puesto su fe en Cristo debe, como consecuencia directa, ser nacido de nuevo: su fe habrá producido la regeneración. Los Calvinistas, por otra parte, argumentan que si una persona ha puesto su fe en Cristo, debe necesariamente, nacer de nuevo, porque la regeneración produce la fe.
Para defender estas teorÃas, Evangélicos y Calvinistas tratan de explicar los muchos e inequÃvocos versÃculos en la Biblia que evidentemente enseñan la regeneración bautismal. Una estrategia es decir que el agua en Juan 3, 5 no se refiere al bautismo sino al liquido amniótico presente en el alumbramiento. Lo absurdo es que Jesús estarÃa diciendo, "Debes nacer del liquido amniótico y del EspÃritu." Aún el respetado "Glosario Griego Protestante", "Diccionario Teológico del Nuevo Testamento" de Kittel, demuestra que en ninguna parte, el griego antiguo, Los setenta, o el Nuevo Testamento en la versión Griega, cuando dicen agua (Griego: "hudor") se refieren al liquido amniótico.
Evangelistas y Calvinistas tratan de justificar su postura con los otros versÃculos donde la nueva vida es atribuida al bautismo sea ignorándolos o argumentando que no se está hablando realmente del agua del Bautismo. El problema para ellos es que el agua es explÃcitamente mencionada o implicada en cada uno de esos versÃculos. Por ejemplo, en Hch 2,38 las personas son exhortadas a tomar una acción: "Bautizaos ...en el nombre de Jesucristo", lo cual no hace referencia a un bautismo interno administrado por el mismo bautizado. Hch 22,16 nos relata la conversión de Pablo, "Luego se levantó y fue bautizado. Tomó después alimento y se fortaleció. Por algunos dÃas estuvo con los discÃpulos en Damasco" (Hch 9,18) En 1 Pedro 3, el agua es mencionada dos veces comparando el bautismo con el diluvio, donde ocho fueron "salvados a través de las aguas" y notando que el "bautismo ahora nos salva" por el poder de Cristo más que por la acción fÃsica del agua "removiendo la inmundicia de la carne..."
La posición de una regeneración anti-bautismal es simplemente insostenible. Más aún, ni siquiera tiene fundamento bÃblico. Por eso, la respuesta a la pregunta "¿los católicos somos nacidos de nuevo?" es SI. Ya que todos los católicos han sido bautizados, todos los católicos han nacido de nuevo. Los Católicos deberÃan preguntar a los Protestantes "¿Ustedes han nacido de nuevo según el modo de la Biblia?". Si el Protestante no ha sido propiamente bautizado con agua, entonces no ha "nacido de nuevo", según el modo de la Biblia, independientemente de lo que él pueda pensar.