
Nuestra Señora de Fátima
La Beatificación
Una Peregrinación de 47 años
El 13 de Mayo de 1989, el Papa Juan Pablo II manifestó una profunda devoción a Nuestra Señora de Fátima tras publicar los decretos de heroicidad y virtudes de los dos videntes. A partir de ello se manifestaba la falta de un milagro para que la beatificación pudiera ser sustentada, pero que empezarÃa a suceder el 25 de marzo de 1987, alrededor de las 11 de la noche, cuando MarÃa Emilia Santos (quien era paralÃtica), reposando en su cama, le rezaba una novena a Jacinta Marto, y "un gran calor y hormigueo empezó en los pies y fue subiendo por todo el cuerpo". Después una voz suave le dijo: " Siéntate que tú puedes".
Después de 22 años MarÃa Emilia se sentaba por primera vez. Dos años después, el 20 de febrero, fecha en que se celebraban los 69 años de la muerte de Jacinta Marto, una mujer de sesenta años se levantó de su silla de ruedas y empezó a caminar.
Los médicos que la atendÃan desde hace varios años no encuentran explicación cientÃfica a su repentina cura, hecho que fue confirmado por la Congregación para la Causa de los Santos.
Jacinta de Jesús Marto nació en Aljustrel, Fátima, el 11 de Marzo de 1910, siendo bautizada ocho dÃas después. TenÃa siete años cuando las apariciones sucedieron, por mayo y octubre de 1917. VÃctima de neumonÃa, en Diciembre de 1918, Jacinta muere en el hospital de EstefanÃa en Lisboa, el 20 de febrero de 1920. El 01 de Mayo de 1951 su cuerpo fue trasladado a la BasÃlica del Santuario de Fátima.
Francisco Marto, hermano de Jacinta, nació el 11 de Junio de 1908 y fue bautizado nueve dÃas después. Murió el 04 de abril de 1919, también vÃctima de neumonÃa. Está sepultado junto a Jacinta en la BasÃlica del Santuario, desde el 13 de Marzo de 1952. De los tres videntes, apenas LucÃa de Jesús, con 93 años, está con vida y vive en el Convento Carmelo de Santa Teresa, en Coimbra, desde el 25 de marzo de 1948.
Con la beatificación del 13 de mayo del 2000 de los dos pastorcitos la devoción se ha expandido por todo el mundo, especialmente en algunos templos especÃficos como los dedicados a Nuestra Señora de Fátima y los de la diócesis de Leiria-Fátima.
Para la canonización se espera un nuevo milagro que será verificado después de la Beatificación.