Nuevo Testamento
Las EpÃstolas de San Pablo: Carta a los Efesios
Toda esta epÃstola es un insondable abismo de misterios divinos que hemos de conocer porque nos revelan el plan de Dios sobre nuestro destino, e influyen de un modo decisivo en nuestra vida espiritual situándonos en la verdadera posición, infinitamente feliz, que nos corresponde gracias a la Redención de Cristo. Frente a tales misterios, dice el Card. Newman, "la conducta de la mayorÃa de los católicos dista muy poco de la que tendrÃan si creyeran que el cristianismo era una fábula". Efeso, capital de Asia Menor, donde más tarde tuvo su sede el Apóstol S. Juan, es la ciudad en la que S. Pablo, en su tercer viaje apostólico, predicó el Evangelio durante casi tres años. La carta, escrita en Roma en el primer cautiverio (61-63), se dirige tal vez no sólo a los efesios sino también a las demás Iglesias, lo que se deduce por la ausencia de noticias personales y por la falta de las palabras "en Efeso" (v. 1), en los manuscritos más antiguos.
Algunos han pensado que tal vez podrÃa ser ésta la enviada a Laodicea según Col. 4, 16.