Nuevo Testamento
Las EpÃstolas de San Pablo: II Carta a Timoteo
El entrañable amor de S. Pablo a su "hijo carÃsimo" es el móvil ocasional de esta segunda carta, escrita en Roma en el año 66 ó 67, que contiene, podemos decir, el testamento espiritual de Pablo como Apóstol y Mártir. Estaba de nuevo en cadenas, esta vez en la cárcel mamertina, y sentÃa la proximidad del martirio, por lo cual pide a Timoteo que se llegue a Roma tan pronto como le fuese posible, y con tal motivo exhorta a sus discÃpulos a la constancia en la fe, les anuncia la apostasÃa y los previene contra las deformaciones de la doctrina y la defección de muchos pretendidos apóstoles.
Desilusionado al ver que "todos buscan sus propios intereses (Filip. 2, 21), Pablo se complace en destacar que al menos en Timoteo la fe no es fingida. A nadie tenÃa tan unido en espÃritu como a él (Filip. 2, 20).S